Paracaídas

PAN: un gobierno sin oposición

 Rogelio Guedea  Opinión

Las elecciones pasadas dejaron al priismo local en bancarrota. Esta gran pérdida, no sólo de posiciones políticas (la mayoría de las alcaldías, incluso el Congreso local), sino sobre todo de credibilidad, han obligado a los rojiblancos a buscar (deliberada o inconscientemente) recuperar posiciones de poder a como dé lugar, todo con el fin de que su gran estructura humana no se quede igualmente a la deriva. 

Fue esta la razón por la cual cooptaron al Congreso del Estado, por un lado con los llamados PRIindependientes (Nicolás Contreras, Javier Ceballos y Luis Ayala) y por el otro con los PRIpanistas (Crispín Guerra, Julia Jiménez y Riult Rivera, comandados por Pedro Peralta Rivas, primo del gobernador Nacho Peralta). 

También secuestraron la mayoría de los medios de comunicación y con ello los mayores espacios naturales para ejercer la libre expresión: Diario de Colima y El Mundo desde Colima (cuyos dueños son tíos del mandatario estatal), Colima Noticias y Ecos de la Costa (de filiación Arnoldochista), AFmedios, etcétera, los cuales no tienen ni penetración ni prestigio ni pertinencia comunicacional ni credibilidad pero reciben (sobre todo Diario de Colima) cantidades millonarias por hablar bien del Ejecutivo estatal, enlodar a las alcaldías y actores políticos panistas y solapar las tropelías de aquellos servidores públicos que los benefician económicamente. Son los encargados (a la manera de los sicarios) de amedrentar a todos aquellos que hacen críticas a labor de la actual administración, a través de la amenaza y la difamación. 

Por si esto fuera poco, el gobierno del Estado ha intervenido la vida interna de los partidos más endebles (PRD, Verde Ecologista y PT), trastocando con ello la verdadera pluralidad partidista y democrática, y, no conforme con esto, ha minado la política interna de la todavía primera fuerza política del Estado: el Partido Acción Nacional, dividiendo a su militancia a fin de que este instituto político se convierta en otro de sus satélites, el fruto más grande y jugoso de todos. ¿Se pueden imaginar lo rico que resultaría este botín para los derroches políticos del PRI? 

Lo que está en juego en la elección interna del PAN, donde por fortuna ha vuelto a imponerse Enrique Michel, no es simplemente el destino de una corriente de políticos albiazules sino, más que nada, que la sociedad colimense se quede sin una fuerza real de oposición a un gobierno al que, ya lo vimos en el pasado encuentro del gobernador con los legisladores, lo único que le importa es buscarle culpables a la crisis de inseguridad que vivimos, incluso responsabilizando a la misma ciudadanía de no poner de su parte en el combate a este flagelo que nos tiene volteados de cabeza y ya probó cien veces la incapacidad del Estado para socavarlo. 

No debemos permitir, pues, que la mentira que nos quiere imponer el gobierno estatal sobre la crisis que atravesamos venza a la agria verdad que padecemos todos los días. Los panistas verdaderos, por eso mismo, tienen un alto compromiso social: no permitir que el PRI los gobierne porque entonces la sociedad se quedará sin un solo bastión para combatir la corrupción, la represión, la impunidad y las injusticias cometidas por el PRI/gobierno, además de que el sueño de la alternancia democrática para 2021 (que muchos deseamos) quedaría por los suelos.